ARGENTINA SUFRE DESICIONES DE ASESINOS.
No es ajuste es ser hijo de puta. No es motosierra es ser asesino. No es “ordenar las cuentas”.
Es crueldad administrada por Milei desde un escritorio. Porque una cosa es recortar un gasto, y otra muy distinta es mirar a una persona con cáncer y decirle: “esperá”. Esperá el expediente. Esperá la firma. Esperá el sello. Esperá que el mercado se apiade de vos. ¿Y mientras tanto qué? Mientras tanto el dolor no espera. La enfermedad no espera. La quimio no espera. La metástasis no espera. La familia no espera.
Pero claro los candidatos ni una palabra, para la solución. Para los economistas de traje caro, son numeritos. Para los trolls, son “gastos”. Para los funcionarios, son “casos en revisión”. No, muchachos. Son personas. Son madres. Son padres. Son abuelos. Son pibes. Son argentinos y argentinas peleando por vivir. Y acá está la infamia: cuando el Estado corta medicamentos oncológicos son asesinos, no están ahorrando plata. Están comprando muerte en cuotas. Qué palabra elegante quieren que usemos. ¿Desidia? ¿Abandono? ¿Negligencia? ¿Error administrativo? Hijos de REMIL puta Esto es desprecio por la vida humana. Porque al que tiene plata, el remedio le llega. Al que tiene prepaga top, lo atienden. Al que tiene apellido, contactos y billetera, no le falta nada. Pero al pobre, al laburante, al jubilado, al paciente sin cobertura, le tiran una carpeta en la cara y le dicen: “volvé la semana que viene”. Y esa semana puede ser la última porque te morís. Este es el país donde la salud dejó de ser un derecho y pasó a ser un lujo. El país donde el dolor del pueblo no conmueve, porque no cotiza en dólares. Después se llenan la boca hablando de libertad. ¿Libertad de qué? ¿Libertad de morirse esperando un medicamento? ¿Libertad de ver a tu viejo apagarse porque el remedio no llegó? ¿Libertad de rifar la salud pública mientras se abrazan con los poderosos? No nos corran más con palabras lindas. No nos vendan humo No nos expliquen la crueldad queremos soluciónes. Porque cuando un gobierno abandona a un paciente oncológico, ya no estamos hablando de economía. Estamos hablando de asesinos El peronismo nació para dar soluciones: Para que donde había dolor, hubiera respuesta. Para que donde el poderoso decía “arreglate solo”, apareciera una comunidad organizada diciendo: “nadie se salva solo”. Por eso hay que decirlo fuerte, sin miedo y sin pedir permiso: Quitar remedios oncológicos no es austeridad. Es crueldad. Es abandono. Es una política de asesinos. Y si el Estado decide quién vive y quién espera hasta morirse, entonces la motosierra ya no corta gasto público.
Corta vidas.
